ARTÍCULO 01Identidad reconocible en varios medios

El tono editorial y el tratamiento visual deben transmitir un mismo carácter.
Definir el propósito
Antes de producir cualquier material, conviene distinguir la intención principal del mensaje y el tipo de información que necesita su destinatario. Cuando el objetivo está formulado con claridad, resulta más fácil elegir una estructura, un tono y una presentación apropiados.
Este punto de partida evita sumar elementos únicamente por su atractivo visual. Cada imagen, párrafo y recurso gráfico puede evaluarse según su contribución real a la lectura y comprensión.
Ordenar los componentes
Una secuencia legible combina jerarquías, espacios, relaciones tipográficas y decisiones sobre ritmo. Las ideas esenciales deben resultar identificables, mientras que los detalles complementarios tienen que estar disponibles sin competir con el mensaje principal.
En contenidos destinados a diversas plataformas, la estructura conviene mantenerla flexible: un material puede necesitar una introducción breve en una pantalla pequeña y más contexto en una publicación extensa.
Revisar y adaptar
La revisión integra claridad del lenguaje, coherencia visual, accesibilidad básica y adecuación al formato. Revisar no significa simplemente corregir errores: también implica observar si el conjunto responde a las preguntas del lector.
Documentar criterios y decisiones ayuda a mantener continuidad a lo largo de nuevas entregas, incluso cuando cambian los contenidos, equipos o canales de publicación.
ARTÍCULO 02Crear narrativas digitales organizadas

Un buen mapa de contenidos mejora la continuidad entre publicaciones.
Definir el propósito
Antes de producir cualquier material, conviene distinguir la intención principal del mensaje y el tipo de información que necesita su destinatario. Cuando el objetivo está formulado con claridad, resulta más fácil elegir una estructura, un tono y una presentación apropiados.
Este punto de partida evita sumar elementos únicamente por su atractivo visual. Cada imagen, párrafo y recurso gráfico puede evaluarse según su contribución real a la lectura y comprensión.
Ordenar los componentes
Una secuencia legible combina jerarquías, espacios, relaciones tipográficas y decisiones sobre ritmo. Las ideas esenciales deben resultar identificables, mientras que los detalles complementarios tienen que estar disponibles sin competir con el mensaje principal.
En contenidos destinados a diversas plataformas, la estructura conviene mantenerla flexible: un material puede necesitar una introducción breve en una pantalla pequeña y más contexto en una publicación extensa.
Revisar y adaptar
La revisión integra claridad del lenguaje, coherencia visual, accesibilidad básica y adecuación al formato. Revisar no significa simplemente corregir errores: también implica observar si el conjunto responde a las preguntas del lector.
Documentar criterios y decisiones ayuda a mantener continuidad a lo largo de nuevas entregas, incluso cuando cambian los contenidos, equipos o canales de publicación.
ARTÍCULO 03La imagen como parte del mensaje

Fotografía, composición y texto trabajan juntos para dar sentido a una comunicación.
Definir el propósito
Antes de producir cualquier material, conviene distinguir la intención principal del mensaje y el tipo de información que necesita su destinatario. Cuando el objetivo está formulado con claridad, resulta más fácil elegir una estructura, un tono y una presentación apropiados.
Este punto de partida evita sumar elementos únicamente por su atractivo visual. Cada imagen, párrafo y recurso gráfico puede evaluarse según su contribución real a la lectura y comprensión.
Ordenar los componentes
Una secuencia legible combina jerarquías, espacios, relaciones tipográficas y decisiones sobre ritmo. Las ideas esenciales deben resultar identificables, mientras que los detalles complementarios tienen que estar disponibles sin competir con el mensaje principal.
En contenidos destinados a diversas plataformas, la estructura conviene mantenerla flexible: un material puede necesitar una introducción breve en una pantalla pequeña y más contexto en una publicación extensa.
Revisar y adaptar
La revisión integra claridad del lenguaje, coherencia visual, accesibilidad básica y adecuación al formato. Revisar no significa simplemente corregir errores: también implica observar si el conjunto responde a las preguntas del lector.
Documentar criterios y decisiones ayuda a mantener continuidad a lo largo de nuevas entregas, incluso cuando cambian los contenidos, equipos o canales de publicación.